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Las precauciones a tomarse por parte del constructor son las
siguientes:
Ordenar el hormigón cuando este completamente lista la
obra, de manera que el vaciado se lleve a cabo rápidamente y sin dilataciones o
interrupciones.
Tener suficiente personal diestro para poder
colocar, compactar, flotar, terminar y curar el hormigón a tiempo en la forma
debida. Se recomienda que por cada 10 yardas de hormigón a
depositarse, se tengan por lo menos 5 hombres, pero no más de 10 hombres en total.
La colocación del concreto debe ser realizada en un tiempo máximo de 90
minutos. Durante este periodo el suplidor debe garantizarle que mantendrán las propiedades de manejabilidad en estado fresco y evitar el inicio del fragüe del
hormigón. De requerir mayor tiempo de colocación debe orientarse con el representante autorizado de la compañía suplidora del hormigón para que le aumente este tiempo de
garantía.
Asegúrese que el terreno o las formaletas dónde va a ser colocado el hormigón estén debidamente saturados con agua para evitar que el terreno o las formaletas absorban el agua presente en el hormigón evitando así la generación de
grietas.
El hormigón tiene que ser
depositado, compactado, rastreado y flotado
inicialmente. Sin embargo, (luego de pasar aproximadamente una
hora) se deberá dar la terminación final que consiste en flotarlo nuevamente y pulirlo a llana
(equipo utilizado para pulir).
Es muy importante sacar las maestras
(piezas de madera clavadas al techo o paredes) a
tiempo, para poder terminar estas áreas con hormigón fresco para una adecuadamente y evite juntas frías
(uniones).
El techo deberá tener el drenaje adecuado y pendiente o inclinación necesaria para evitar el empozamiento de
agua.
Es indispensable curar el hormigón tan pronto como la consistencia de la superficie terminada lo
permita. El curado debe hacerse con agua, arena saturada o “curing compound” siguiendo las recomendaciones del
manufacturero. El curado de techos debe hacerse por un periodo no menos de catorce (14) días y este debe ser ininterrumpido para evitar grietas e inmediatamente que se termine de flotar el hormigón y se haya
endurecido. La mejor forma es creando un pretil temporero e inundar toda el área del techo con
agua. (no se debe permitir que se seque el hormigón y luego que este seco volver a
mojarlo).
La compañía suplidora del hormigón debe asegurarse que suple un producto de la calidad y características requeridas por el comprador, y si la cantidad ordenada requiere más de un
camión, se coordinara la entrega en forma
ininterrumpida.
Es la naturaleza del hormigón el encogerse por efectos de humedad y temperatura por lo que las grietas en el
hormigón, especialmente en un clima caluroso y húmedo como el
nuestro, o en días soleados se pueden minimizar si se aplican en todas sus partes las recomendaciones antes
mencionadas, por todos los participantes en la producción y colocación del
hormigón. Esto cuesta trabajo, tiempo y dinero, pero el resultado final será una obra bien
echa. Ahora bien, si aun después de haber tomado todas estas
medidas, se observan problemas de filtración y
grietas, se debe investigar que ha sucedido. Si hay un contratista a cargo del proyecto se analiza con el
problema.
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