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Alerta al gobierno de los productores de hormigón
31 de mayo de 2005, 05:31 AM
Si alguna vez escucha los términos "sopa" y "ojímetro" en la jerga de los constructores, preocúpese, porque ambos significan problemas.
Y también significan muchos dolores de cabeza para los miembros de la Asociación de Productores de Hormigón Premezclado (APHP), quienes dieron su voz de alerta ante la proliferación en la Isla de las plantas volumétricas, un equipo muy sofisticado y útil en la construcción, pero que en manos no expertas puede representar un riesgo a la seguridad.
José Bisbal, presidente de la APHP, dijo que en la Isla existen más de 200 de estos equipos y su uso inadecuado también representa competencia desleal e incluso pérdidas para el Gobierno.
"Han proliferado tanto, que hay algunos concesionarios de equipo pesado en la Isla que las tienen en inventario", dijo por su parte, Regis Colón, dueño de Colon Ready Mix.
A diferencia de los camiones mezcladoras -que cargan los materiales previamente pesados en la planta y se mezclan hasta llegar al proyecto- las plantas volumétricas mezclan el hormigón en el lugar donde se construye.
Colón, quien posee estos equipos, explicó que las plantas volumétricas no son ilegales, pero operarlas sin permisos y sin mantenerlas como se requiere sí representa una competencia desleal.
Dijo que los equipos se diseñaron para lugares distantes donde los camiones mezcladoras tardarían en llegar. Una mezcla de hormigón no puede tardarse más de dos horas en llegar al proyecto, pues el hormigón no fraguaría adecuadamente.
Asimismo, los materiales como el cemento, la arena, la piedra y los aditivos tienen que pesarse y vertirse según se especifica en el diseño del proyecto, pero según Colón, algunos operadores no hacen tales ejercicios de pesaje.
Tampoco calibran los equipos, y cada vez que se hace una mezcla el equipo tiene que recalibrarse. Si el hormigón no tiene la consistencia adecuada, la estructura puede presentar grietas o hasta desplomarse. "Con esas plantas se han construido oficinas de gobierno y hasta escuelas", sostuvo Bisbal.
Antonio Joglar, presidente del Hormigonera del Toa, dijo que operar una planta requiere inversiones sustanciales y pasar por un proceso de permisos que dura tres años. |